2012/05/13

Primera salida del Herbario digital a La Rioja y Navarra

Al pie de Peña Roya
El domingo 6 de mayo iniciamos las salidas de campo de este año para identificar y fotografiar plantas que luego se van incorporando al Herbario digital del IAN, que sigue creciendo a buen ritmo y con rigor.


Salimos muy pronto por la mañana en dirección a La Rioja diez personas en dos coches llenos, para visitar el Carrascal de Villarroya, un precioso encinar de suelo arenoso, cerca de Grávalos, con algunos ejemplares grandes de árboles, donde reinaban la paz y la tranquilidad, además del aire puro y limpio y un tiempo muy agradable para trabajar toda la mañana.



Botánicos en Peña Roya
 Allí encontramos, entre otras muchas plantas en flor la diminuta y azul Myosotis ramosissima subsp. globularis, además de Hornungia petraea, Teesdalia coronopifolia y Linaria simplex; en un campo de cultivo a la entrada del encinar, se identificó la Camelina microcarpa, cuando ya creíamos que nos íbamos de allí. Todas ellas fueron más fotografiadas que una estrella de cine por los fotógrafos del Herbario, mientras cantaba el petirrojo y el resto del equipo repasaba y examinaba otras plantas de la zona, todas muy comentadas y compartidas.


Entonces nos dirigimos a la cercana Navarra, al coscojar-romeral de Peña roya, en las proximidades de Fitero, primero a una preciosa campa cuajada de flores, al pie de la impresionante Peña roya, un bloque pétreo y rojizo. Nada más bajarnos del coche nos embargó un olor a flores maravilloso, y allí comimos lo primero y brevemente ya que había mucho trabajo y estímulos. Visualmente, el colorido de las distintas flores, la luz y la variedad de especies nos conquistaron nada más llegar. El libro de las claves botánicas echaba humo, y los fotógrafos oficiales, Pello y José Ramón en esta ocasión, tuvieron trabajo intensivo y minucioso durante horas.


Roemeria hibrida
En aquel coscojar-romeral fue donde encontramos la rareza del día cuando emprendíamos la ascensión a la Peña Roya y parecía que amenazaba con llover. Se trataba de la Polygala rupestris, con sus flores rosas, planta que sólo se da por esa zona y no precisamente en abundancia. Tras la ascensión a la Peña, muy escultural, arrullados por el canto de la abubilla, identificamos entre otras plantas el Helianthemum cinereum, de flor más pequeña, y el Helianthemum croceum, de flor algo mayor. Dimos un buen paseo por las alturas rocosas rodeando la peña y disfrutando entonces de una lluvia mansa y persistente que nos obligó finalmente a descender por el pedregal entre un campo de jaras en flor, llenas de gotitas, bellísimas, hasta la zona de cultivos, con olivos y almendros. Enseguida dejó de llover entonces, y entre los frutales encontramos, reluciente y muy lavada, la Euphorbia characias.


Ya de regreso y apurando el día, francamente cansados, paramos a la orilla del río en Cervera del Río Alhama, en La Rioja, donde olía a menta, y algunos vimos nadar por un canalillo a una culebra impresionante. A Pello aún le quedaron fuerzas y ganas de identificar y fotografiar a la preciosa, en verdad, Gnaphalium luteo-album, con lo que emprendimos el viaje de regreso, mientras anochecía, repletos de botánica y alimentados todos los sentidos por el esplendor del día.


Texto y fotografías: Carolina Larrosa

2012/03/11

DISTRIBUCIÓN Y POBLACIÓN DEL PICAMADEROS NEGRO EN ÁLAVA

AVANCE DE RESULTADOS
Junio 2011

Durante la primavera de 2011 se ha llevado a cabo en Álava un estudio destinado a actualizar el conocimiento del área de distribución y estimar el tamaño de la población reproductora de picamaderos negro (Dryocopus martius). Aunque la información publicada sobre la especie en los últimos atlas de aves nidificantes e invernantes (Simal & Herrero, 2003; Gainzarain, 2006; figura 1) sugería ya una expansión del área de distribución “tradicional” de Pirineos y Cordillera Cantábrica, en los últimos años ha tenido lugar un incremento considerable del número de citas en zonas intermedias (Burgos y País Vasco, fundamentalmente). Documentar este proceso de expansión ha sido el objetivo del trabajo.

La metodología utilizada consistió en la realización de itinerarios por parte de observadores cualificados, atravesando zonas forestales (hayedos y pinares de pino silvestre y laricio) con el fin de 1) obtener contactos visuales o auditivos con ejemplares, y 2) registrar indicios o rastros de alimentación atribuibles a la especie. El trabajo de campo se efectuó principalmente durante el mes de marzo y la primera quincena de abril, periodo durante el cual se supuso que la detectabilidad de la especie sería mayor. No se emplearon reclamos.

El área de estudio ha sido Álava junto con los enclaves de Treviño (Burgos) y Orduña (Bizkaia). Con ayuda del Mapa de hábitats EUNIS del País Vasco (Gobierno Vasco, 2005), en cada cuadrícula UTM de 100 km2 se identificaron las manchas existentes de las formaciones arboladas mencionadas anteriormente. Las cuadrículas fueron adjudicadas a los participantes, estandarizando el esfuerzo de campo a realizar en cada una de forma aproximadamente proporcional a la superficie ocupada por las manchas potenciales. Así, se planteó la realización de un mínimo de 5 medias jornadas (4-5 horas de duración) en aquellas cuadrículas con mayor superficie boscosa (29 a 37 km2), 2 en las de menor (2 a 6 km2), y 3-4 en las que presentaban coberturas intermedias. Del total de 50 cuadrículas en el área de estudio, se prospectaron finalmente las 35 seleccionadas previamente por disponer de hábitats potenciales (figura 2).

Gracias al elevado número de participantes en el trabajo de campo se ha logrado una cobertura óptima en prácticamente toda el área de estudio. En casi todas las cuadrículas se pudieron llevar a cabo en marzo y abril el mínimo de muestreos requerido en la metodología propuesta (en varios casos se realizó un número considerablemente mayor). La única excepción ha sido la WN55, cuyos recorridos no pudieron efectuarse hasta primeros de mayo. En varias zonas, por otra parte, se ha extendido el periodo del trabajo de campo al mes de mayo, con el fin de confirmar la presencia del picamaderos en localidades con indicios y/o citas dudosas. Aunque en teoría fuera del periodo más adecuado para la detección de la especie, varios territorios se han confirmado gracias a las visitas efectuadas en estas fechas tardías.

Los datos aportados por los participantes han permitido constatar fehacientemente -mediante la observación o escucha de ejemplares- la presencia del picamaderos negro en 14 de las cuadrículas estudiadas. En todas se han encontrado, además, rastros de alimentación inequívocamente atribuibles a este pícido. En tres cuadrículas más no ha sido posible registrar contactos directos, aunque se han hallado en ellas indicios sospechosos o se dispone de citas en época de reproducción anteriores a 2011 (figura 3).

Así pues, el área de distribución del picamaderos negro en Álava abarcaría en la actualidad el macizo de Gorbea y sus estribaciones; los montes de Arlabán; la vertiente meridional de las sierras de Elguea-Urkilla-Altzania desde Larrea hasta el límite con Navarra; la alineación formada por Entzia-Iturrieta-Montes de Vitoria hasta, aproximadamente, el monte Pagogan; y la sierra de Árcena, aunque en este caso la especie ha aparecido sólo marginalmente en la parte alavesa. Zonas donde existen sospechas de presencia, pero no ha podido ser confirmada por el momento, son los pinares de Valdegobía, el sector más occidental de Montes de Vitoria y la periferia de la depresión de Izki. Aunque existen algunas citas recientes, no se han obtenido indicios de ningún tipo en la comarca Cantábrica Alavesa-Orduña, ni en las sierras de Kodes y Lokiz. Por último, tampoco se han localizado indicios en los hayedos y pinares de la vertiente norte de la Sierra de Cantabria, y en este caso ni siquiera constan citas o avistamientos.

En cuanto a una aproximación al tamaño de población, se ha entendido que la detección de varios ejemplares en una misma jornada, o en jornadas separadas, podía interpretarse como la presencia de individuos territorializados. Analizando las distancias lineales entre diferentes contactos, y en función de los dominios vitales descritos para la especie en la bibliografía, puede estimarse provisionalmente entre 19 y 22 el número de “territorios” en el área de estudio. Los ejemplares asentados o territoriales no necesariamente son nidificantes, pero cuantificar esa fracción de la población ha estado fuera del alcance de este trabajo. Por otro lado, la falta de conocimientos sobre la autoecología de la especie en la Península Ibérica en general y en el área de estudio en particular impide saber si existe una población flotante o dispersante, que pudiera generar una sobrevaloración del número de territorios.

En conclusión, con este estudio se ha podido documentar la rápida colonización y asentamiento de una especie ausente del área de estudio hasta finales de los años 90. Las vías de expansión claramente se han focalizado a través de las sierras con mayor extensión de hayedos, aunque algunas formaciones de coníferas de montaña (pino albar y laricio), en buena parte plantaciones, también han sido ocupadas, al menos como zonas de alimentación. Las variaciones en la estructura y calidad de los rodales forestales, así como su proximidad geográfica y conectividad con las áreas previamente ocupadas por el picamaderos negro (áreas fuente) podrían explicar las diferencias en la abundancia de la especie, o su ausencia en determinadas comarcas.



Participantes voluntarios

G. Abascal, I. Agirre, D. Alday, R. Apaolaza, R. Arambarri, C. Arkotxa, G. Belamendia, E. Bernedo, J. Buesa, M. Corral, J. Echegaray, B. Fernández, J. M. Fernández (coordinador), J. A. Gainzarain (coordinador), J. Garayo, J. I. García, A. Gracianteparaluceta, M. Iglesias, S. de Juan, L. Lobo, J. Markinez,  I. Martínez, J. L. Pina, P. Ruiz de Arkaute, N. Ruiz de Azua, M. Salvador, F. J. Sesma, F. Silván, A. Unanue y B. Valcárcel. 


Sección de Parques Naturales de la Diputación Foral de Álava


L. Abin, I. Ayala, E. Cabanillas, A. Cantero, M. Carrasco, L. Dueñas, J. Enjuto, J. M. Gómez, A. Ibáñez de Maeztu, L. Lacha, A. Montoya, R. Preciado, A. Puente, J. Rubines, M. Sáenz de Buruaga, A. Tirados, J. Villasante, A. Zufiaur y Consultora de Recursos Naturales SL. 




Referencias

  • Gainzarain, J. A. 2006. Atlas de las aves invernantes en Álava (2002-2005). Diputación Foral de Álava.
  • Gobierno Vasco. 2005. Mapa de hábitats del País Vasco. Sistema de clasificación EUNIS. www.geoeuskadi.net.
  • Simal, R. & Herrero, Á. 2003. Picamaderos negro. En Martí, R. & Del Moral, J. C. (eds.): Atlas de las aves reproductoras de España, pp. 354-355. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.


Figura 1. Cuadrículas UTM de 100 km2 con presencia detectada de picamaderos negro según el atlas de aves reproductoras de 1998-2001 (izquierda) y el atlas de aves invernantes de 2002-2005 (derecha).



Figura 2. Cuadrículas UTM de 100 km2 muestreadas en el área de estudio durante el presente trabajo.





Figura 3. Cuadrículas UTM de 100 km2 en el área de estudio con presencia confirmada (círculos rellenos) o posible (círculos vacíos) de picamaderos negro durante la primavera de 2011.



2012/02/29

Historia de un viajero

 La única fotografía conocida de Journey, tomada en enero de 2012 mediante una cámara automática.

Interpretaciones ontogénicas sobre el ancestral conflicto que enfrenta a lobos y humanos puede haber muchas, pero una de las visiones propuestas asocia esta añeja enemistad a la competencia por el territorio y el alimento entre dos especies con estructuras sociales muy semejantes. Ambas se agrupan en clanes familiares, fuertemente jerarquizados, que ocupan espacios de los que excluyen a otros conespecíficos, reservando sus apetencias tróficas hacia los grandes ungulados pero aplicando un amplio espectro de estrategias, incluyendo el carroñeo y la frugivoría. Aunque muchos autores han puesto de manifiesto estas similitudes, que permitieron a lobos y humanos extenderse por la mayor parte del hemisferio norte y convertirse en especies casi cosmopolitas, no suponía que el grado de cercanía comportamental pudiera ser tan elevado como sugiere la historia de Journey.



En el oeste de Estados Unidos, el lobo fue concienzudamente erradicado por los colonos blancos a lo largo de los siglos XIX y XX. Durante las tres últimas décadas, como consecuencia de la relajación de la persecución y de acciones directas de conservación, algunas manadas han podido reestablecerse y mantener una existencia precaria, bajo estrecha vigilancia de gestores y ganaderos. Una de ellas es conocida como la manada Imnaha, la primera en ser detectada en Oregón desde los años 40. Sus miembros llegaron desde la vecina Idaho. En 2009 nació en su seno OR7, un macho que pudo ser marcado por científicos con un collar de seguimiento por satélite, y que comenzó su dispersión en el otoño de 2011. Éste es un periodo crucial en la vida de cualquier lobo joven, en el que abandona la manada natal para vivir como “flotante” antes de unirse a otro grupo o fundar uno propio en un nuevo territorio. OR7, el séptimo de los lobos marcados en Oregón, se ha movido desde septiembre en dirección suroeste, atravesando una quincena de condados, diez autopistas y diferentes ecosistemas (pinares, bosques mixtos, campos de lava, zonas agrícolas, enebrales, matorrales…). En su travesía ha pasado exactamente por el mismo lugar en que fue muerto el último lobo de Oregón en 1947, antes del regreso de Imnaha. El 28 de diciembre, OR7 llegó a California, convirtiéndose en el primer lobo salvaje confirmado en este Estado desde hace casi un siglo. En enero de 2012 ha estado deambulando por el condado de Lassen, precisamente donde en 1924 fue atrapado el último lobo de California. Su odisea le ha llevado a recorrer hasta el momento unos 1.300 km, algo así como la distancia entre Vitoria y Bruselas.


El increíble periplo de OR7 ha saltado de los círculos científicos a la prensa, y de ahí al gran público. Para llamar la atención sobre la recuperación del lobo en Norteamérica, la organización Oregon Wild promovió un concurso infantil para dar nombre al lobo viajero: Journey, “Viaje”. El mismo día en que se anunció el resultado, un periódico publicó la única fotografía disponible de Journey, obtenida con una cámara de trampeo fotográfico. No obstante, la de Journey es una historia inacabada. Aunque de momento no se han notificado episodios de depredación sobre ganado atribuibles a Journey que pudieran concitar las iras de los rancheros, la tasa de mortalidad de los lobos durante la dispersión es sensiblemente mayor que la de los lobos residentes, ya que evidentemente no conocen el terreno y se exponen a más encuentros con humanos.

Desplazamientos de Journey atravesando Oregón e internándose en el norte de California, entre septiembre de 2011 y febrero de 2012.




Desde que George Schaller comenzara a identificar con nombres de pila a algunos gorilas estudiados por él en las montañas Virunga, se ha debatido mucho sobre la inconsistencia, en términos científicos, de “humanizar” a los animales que son objeto de investigación. En parte, es cierto que la observación objetiva y el análisis racional requieren alejar las emociones, y recomiendan que el zoólogo trabaje con la misma empatía que tendría un microbiólogo hacia una colonia de bacterias. Las páginas web que describen la ruta del lobo viajero desde una óptica técnica o científica (p. ej. http://www.dfg.ca.gov/wildlife/nongame/wolf/OR7story.html) le denominan invariablemente OR7. Pero, en otros contextos, también nos conviene demostrar que lo que sucede en el mundo natural no nos deja necesariamente indiferentes. La historia de Journey (el nombre adjudicado en las páginas web conservacionistas, como http://www.oregonwild.org/fish_wildlife/bringing_wolves_back/the-journey-of-or7), por una vez, me ha hecho pensar en tipos y arquetipos que creía exclusivamente humanos: Humboldt o Malaspina abriendo fronteras al conocimiento, Burton y Speke en pos de grandeza tras las fuentes del Nilo, Livingstone en expedición geográfica de safari. No sé si Journey pretende regresar a la Ítaca de sus antepasados, reivindicar los derechos de su raza o simplemente, como Forrest Gump, tiene ganas de correr. Pienso que la interpretación eco-etológica es correcta, y OR7 busca inconscientemente un lugar con suficiente alimento y pocas perturbaciones, donde establecerse. Pero no puedo evitar que la hipótesis del valiente explorador Journey me parezca tentadora. Poco probable, pero tentadora.


Texto: José María Fernández García


2012/02/03

HERBARIO DIGITAL

Hola a todos y bienvenidos a una nueva etapa del Herbario digital.

Como ya sabréis muchos, este año se ha presentado el herbario con un presupuesto de 10.000€ a la convocatoria de subvenciones dirigidas a la promoción del desarrollo sostenible con motivo de la Green Capital. En este presupuesto se incluyen bibliografía, nuevo material fotográfico, salidas y mejora de la página web. Se espera saber algo en marzo.

El equipo de administración del Herbario (ver foto) está constituido por:

-Pello Urrutia, responsable y coordinador científico del proyecto.

-J.R.López Retamero, responsable del diseño y documentación de las salidas.

-Teresa Ruipérez, coordinadora de usuarios del herbario.

-Antonio González, encargado de la secretaría y comunicaciones del seminario del herbario

-Nick Gardner, responsable del desarrollo y mejora informática de la web, así como de su versión en euskera.



Se ha abierto el plazo de inscripción para las actividades del herbario digital (ver la sección actividades en el sitio web del Instituto), que incluirá las salidas; concluirá antes de la reunión de marzo. En principio el número queda establecido en alrededor de 16 participantes.

Las salidas establecidas para este año son: 6 de mayo Grávalos-Fitero, 20 de mayo a Izki, 9 y 10 de junio Longás, 24 de junio Monte Zalama y 7 y 8 de julio a Panticosa.

Y ahora ánimo que ya queda poco para salir de nuevo y conocer más a fondo nuestra flora. Podéis ver el herbario digital aquí.

Texto: Jose Ramón López Retamero
Foto:Teresa Ruipérez
2011/12/29

FRACKING EN ALAVA: HURTO A LA TRANSPARENCIA


La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) es un procedimiento instaurado por la Ley para evitar y/o prevenir el impacto ambiental de numerosas actuaciones en el medio ambiente. Implica la presentación de los datos del proyecto, de un estudio de afecciones ambientales, de la exposición pública de ambos documentos y la posibilidad de que organismos, asociaciones y particulares argumenten defectos, carencias o aspectos indebidamente estudiados.

Finalmente se produce la resolución de la administración ambiental correspondiente, que conlleva además la repuesta a las alegaciones formuladas. Con sus defectos y la permeabilidad a las presiones del promotor de la obra, que es quien encarga y presenta el informe, y la, en ocasiones, discrecionalidad del órgano resolutorio, sirve para informar a la sociedad civil, favorecer la transparencia en la actuación de las Administraciones y detectar (y a veces remediar) impactos no incluidos en el estudio.

Estos días, el IAN se ha visto sorprendido por el anuncio de la instalación de dos torres de perforación en Subijana de Álava, de forma inminente. En este caso nuestra primera y única referencia han sido los medios de comunicación y una vez ya aprobado. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

En este proyecto de fracking (extracción -en este caso de gas- que se ve facilitada por la fractura hidráulica, es decir por la introducción en el subsuelo de agua) se ha producido una excepción poco frecuente que hace saltar todas las alarmas en cuanto a transparencia y participación pública. Tras una consulta previa con instituciones (la Diputación de Álava constituye una llamativa excepción), entes y asociaciones, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MMARM) decidió no someterlo al procedimiento EIA.

Aunque se trata sólo de pozos de prueba, no se debe perder de vista las dimensiones de la “prueba”. El BOE cita algunos elementos: captación de agua del acuífero de Subijana (no se dice cuánta), posible construcción de una tubería de 2.200 metros para trasladar el agua hasta los pozos, creación de balsas para los lodos de perforación, instalación de quemado de gas en las torres, generadores de gran potencia… No es pues un sondeo cualquiera. ¿Ha habido acaso antes en Álava sondeos a más de 5 kilómetros de profundidad?

No se citan todos los productos que se añadirán al agua de inyección. ¿Cuáles son? A nivel internacional se reconoce que buen número de los productos utilizados se consideran tóxicos para los humanos.

Por último hay impactos reconocidos:
- un impacto temporal sobre el paisaje;
- una reducción del acuífero de Subijana;
- alteración en la calidad del aire;
- “Existirá un incremento en el riesgo de contaminación de suelos y de aguas subterráneas por filtración accidental”;
- no se conoce la composición final de los lodos;

- éstos “se inertizarán (...) para ser trasladados a un vertedero autorizado” con lo que se admite que puedan no ser inertes.

Aunque la decisión de no someter a evaluación estos dos pozos es del MMARM, no se puede eximir de responsabilidad al promotor SHESA (empresa pública vasca) y al propio Gobierno Vasco, que si bien anuncia el máximo respeto ambiental, bien podría haberse empleado más a fondo para asegurar la transparencia. Sorprende más aún el desarrollo de este tipo de proyectos de exploración: en septiembre de este mismo año el MMARM ha otorgado nuevos permisos.

Viendo el desarrollo del fracking en otros países hay cuatro motivos principales de preocupación, todos relacionados directamente con la salud: el secretismo sobre los productos químicos a usar, el consumo de ingentes cantidades de agua, el riesgo de contaminación de las aguas subterráneas y el riesgo que acarrea la gestión del agua contaminada que vuelve a la superficie sin contar los motivos adicionales relacionados con pozos concretos. En estas circunstancias privar de la debida EIA a esta actuación solo se puede entender como un miedo a la transparencia y a la participación.


Texto: Jaime Ortiz de Urbina
Fotos: Leire Diaz de Gereñu eta Iratxe Covela

Artículo publicado en el Correo del  28-10-2011 con ligeros cambios.

2011/12/20

Cacyreus marshalli, Butler 1898

Cacyreus marshalli Butler 1898, sobre Pelargonium peltatum
Vitoria-Gasteiz, 20 de noviembre de 2011.
(foto: ©José Sebastián Estévez)
Hoy es 20 de noviembre y las temperaturas excesivamente benignas que estamos teniendo durante las últimas semanas, hacen posible que aún mis jardineras estén floridas de geranios. El follaje de estos luce verde y sano, lo que me alegra enormemente. Lo normal a estas alturas, es que ya se encuentren marchitos por el frío y las heladas de Vitoria, pero apenas ha helado en lo que llevamos de mes. Esta circunstancia, preocupante por una parte por lo que significa, me ha dado la oportunidad de ver y disfrutar aún de una mariposa muy particular. Concretamente de un pequeño licénido, originario de África Austral y que aún revolotea por mis tiestos.

 A priori, podría parecer inverosímil, que una mariposa africana pudiera resistir nuestro clima a estas alturas del año, pero estamos teniendo un último tercio de año excesivamente cálido en Vitoria. Además, la especie “ha venido para quedarse”.

Entre los especialistas ya no hay ninguna discusión en considerar a Cacyreus marshalli como especie de nuestra fauna. Yo mismo la vengo observando desde el año 2006. Y año tras año, cada vez es más abundante en nuestras balconadas y jardineras urbanas.

La especie se detectó en la península Ibérica por primera vez a finales de los ochenta y desde entonces se ha citado en muchas localidades. Cada año va ampliando su distribución, y aunque está ligada a especies de los géneros Geranium y Pelargonium ornamentales, o lo que es lo mismo, a nuestros pueblos y ciudades, el salto a la naturaleza es cuestión de tiempo. Sobre todo, teniendo en cuenta que aún no tiene enemigos naturales como en su lugar de origen, donde la frenan parasitoides y hongos. Por si esto fuera poco, nuestra amiga tiene de cinco a seis generaciones anuales, lo que nos puede dar una idea de las muchas posibilidades que tiene para sobrevivir. Es decir, el adulto pone el huevo en los geranios, las larvas se internan en los tallos y capítulos florales de la planta para alimentarse y desarrollarse, salen de ellos para crisálidar y posteriormente emerge el imago para volver a empezar el ciclo. “Así hasta seis veces”. Por lo tanto no es extraño observarla desde principios de primavera hasta noviembre ininterrumpidamente.

Es considerada una plaga por los jardineros. Por internet
Tallos de Pelargonium zonale con orificios de
salida ocasionados por larvas de Cacyreus marshalli
(foto: © José Sebastián Estévez)
podéis encontrar miles de artículos sobre su mala fama si queréis saber más sobre sus “malas artes”.

Los machos y las hembras son iguales. Anverso de color marrón oscuro sin marcas excepto un punto negro orlado de blanco en las alas posteriores, junto a la base de la cola. Con fimbrias ajedrezadas en los bordes exteriores de las alas. Reverso pardo claro con un intrincado dibujo de franjas oscuras y claras que la mimetizan con el entorno cuando está posada. Envergadura alar de 20 a 28 mm.

La especie pasa nuestros inviernos introducida en los tallos  de la planta huésped en forma de larva o enterrada en el suelo en forma de crisálida, esperando que las temperaturas sean favorables para emerger. De esta forma se perpetúa año tras año en nuestras macetas.

Así que ya lo sabéis, si veis revoloteando y/o posándose a una  pequeña mariposa parda sobre vuestros geranios, se tratará casi seguro de Cacyreus marshalli.


Texto: José Sebastián Estévez.

2011/11/09

NAVARRA PEQUEÑA, OTRA VEZ

He podido ver por fin la cantera Navarra Pequeña, gracias a dos miembros de SALBAIA (Salvemos la Sierra de Badaia), tanto la parte ya explotada como la zona que la empresa desea explotar (ver entrada en el blog en junio del año actual). Marta e Isidoro me han llevado por una tarde otoñal el día 24 de octubre, desde el barrio de Ollávarre al monte, primero por senderos y piezas abandonadas a ver el hoyo dejado por la cantera y luego a disfrutar del encinar que se quiere desbrozar en el camino de vuelta.


No era una simple visita turística. Mi objetivo era recoger datos para poder, junto con Jaime Ortíz de Urbina, preparar la respuesta a una solicitud hecha por la Diputación Foral Álava, tal como suele hacer en estos temas.

Hagamos memoria de donde estamos en el actual proceso de autorización o denegación de la ampliación de la cantera.

De acuerdo con la solicitud de la empresa que explota la cantera actual, el Ayuntamiento de Nanclares de la Oca ha incluido una ampliación substancial de la cantera Navarra Pequeña en su propuesta de nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), recalificando una zona forestal protegida a restaurar como canterable.

Como cualquier otro proyecto o plan que tiene un impacto medioambiental ese PGOU (y, dentro de él, la propuesta de recalificación que acabamos de presentar) tiene que pasar por una evaluación de impacto ambiental.

Éstos son los pasos a dar en una evaluación de este tipo, grosso modo:

1. El promotor del proyecto o plan lo presenta ante la autoridad responsable de la evaluación, en este caso ante el Departamento de Medioambiente de la Diputación Foral de Álava.

2. El responsable de la evaluación pregunta a diversas entidades sobre el contenido del estudio de impacto medioambiental: qué tiene que tener en cuenta, qué estudiar o medir: ‘consultas previas’ en la jerga habitual.

3. Responden las entidades consultadas.

4. Una vez recibidas las respuestas el responsable de la evaluación hace saber al promotor qué tiene que estudiar.

5. El promotor prepara el estudio.

6. El estudio se expone públicamente y los interesados pueden hacer sus alegaciones a favor y en contra.

7. Después de estudiar toda la información, el responsable de la evaluación hace una declaración de impacto ambiental, positiva o negativa.

8. Si la declaración es positiva y el tema no se lleva a los juzgados, el promotor puede llevar a cabo su plan o proyecto.

A más de uno todo esto le parecerá bastante burocrático, sin duda, pero así es el proceso de evaluación: los distintos informes han de hacerse paso a paso, a menudo recogiendo pareceres contrapuestos y contrastándolos. El documento que acaba de presentar el IAN supone, pues, una mínima parte del tercer paso descrito arriba. Cuando se llegue a la fase de exposición pública del PGOU, el IAN tendrá, además, la oportunidad de emitir su opinión sobre la ampliación propuesta.

No acaba allí el asunto: si se acepta la recalificación propuesta por el ayuntamiento, corresponderá entonces a la empresa de la cantera presentar su proyecto concreto de explotación: ese proyecto, a su vez, tendrá que pasar por los ocho puntos del procedimiento descritos arriba.



Texto y fotos: Nick Gardner


2011/10/20

Obarenes pasados por agua

Para el organizador de una actividad al aire libre, unas predicciones meteorológicas desfavorables son la más preocupante de las noticias. Aferrándose a un mecanismo de supervivencia, el organizador necesita confiar en que la previsión no se cumpla o en que la borrasca pase más rápidamente de lo anticipado por los satélites. Desgraciadamente, el destino suele estar escrito y si debía llover, el día y a la hora de la salida de campo cortinas de agua caerán desde lo alto y el organizador se entregará, inerme, a su fatal destino.


El ocho de octubre, un grupo de valientes convocados por el IAN pretendíamos efectuar una ascensión al monte Humión (1.435 m), el más elevado de Obarenes. La orientación E-W de esta alineación, junto con otras del norte de Burgos y País Vasco, exacerba su papel ecológico como corredor para la fauna de aves y mamíferos montanos entre los tres grandes centros de distribución y refugio del norte ibérico: la Cordillera Cantábrica, los Pirineos y el Sistema Ibérico. Los matorrales y pastizales de media montaña, mantenidos y favorecidos tradicionalmente por el fuego y el diente del ganado, albergan comunidades zoológicas diferenciadas respecto a los entornos forestales y agrícolas de las laderas y fondos de valle. Alondras, bisbitas, chovas y acentores son algunas especies residentes, nómina que se ve incrementada en época migratoria por bandos de zorzales que sedimentan para alimentarse de bayas y gálbulos, y por el sobrevuelo de rapaces, fringílidos, palomas y ánsares. Para especies emblemáticas y amenazadas, como el quebrantahuesos y la perdiz pardilla, los Obarenes alojaron los últimos núcleos reproductivos antes de su respectivo arrinconamiento –hacia mediados del siglo XX– en las zonas de alta montaña donde sobreviven hoy.


Es probable que las condiciones durante la subida al Humión de la expedición del IAN no fueran comparables a las sufridas por Juanito en el Manaslu, pero también es cierto que la niebla cerrada y la lluvia persistente no son precisamente aliadas de la observación de aves. Con encomiable determinación, los expedicionarios coronaron la cota 1.333 y emprendieron un prudente descenso, con dos satisfacciones íntimas: haberlo intentado, y que los cursillos de iniciación de cantos de aves necesitaron tres intentos hasta conseguir una ascensión al Aratz sin contratiempos meteorológicos. Habrá una próxima vez, y los cielos serán propicios.


Texto: José María Fernández García
Foto: J. J. Frías
2011/10/18

IV Salida del Herbario Digital de 2011.


El domingo 25 de septiembre un grupo de 13 personas participamos en la última salida del Herbario Digital Xavier de Arizaga de esta temporada. Nuestro objetivo era realizar un recorrido botánico para ver plantas acuáticas y ruderales en el entorno de Miranda de Ebro.


La primera parada la realizamos en La Puebla de Arganzón que nos recibió con niebla. Después de tomar un café y en vista de que la niebla era persistente nos dirigimos a la ribera del Zadorra. La zona que recorrimos se encontraba cercana al puente y a la presa que dirigía el agua al molino. Las primeras especies se determinaron en la orilla del río, Epilobium hirsutum, Galinsoga parviflora, y después continuamos sobre la plataforma de la presa: Ranunculus sceleratus, Veronica anagallis-aquatica


Dejamos La Puebla, aún con frío y niebla, y nos dirigimos a la laguna de Lacorzana, cerca de Miranda de Ebro. Después de un corto paseo decidimos cambiar de ubicación ya que el lugar no ofrecía mucho interés botánico. Sobre la marcha, elegimos un nuevo destino, Montañana. Aquí el Ebro, con gran caudal, forma varios meandros y lagunas, y las excavaciones de una gravera han dejado huecos y zonas removidas. Cuando aparcamos los coches la niebla había desaparecido por completo y hacía un sol espléndido.


Empezamos la búsqueda por la zona excavada y allí encontramos la Centaurea melitensis, el estramonio Datura stramonium, que dio lugar a comentarios sobre sus propiedades alucinógenas. Quienes habían venido bien preparados para la ocasión, es decir con botas de agua, pudieron adentrarse en una de las charcas donde identificaron el Cyperus eragrostis, mientras el resto nos dedicábamos a la tertulia y al reportaje fotográfico, sin mojarnos los pies.



Seguimos recorriendo las distintas charcas, vimos de paso una garceta grande (Egretta alba) y la siguiente parada fue en un terreno donde se habían cultivado zanahorias y que ahora estaba ocupada, entre otras especies, por dos Solanum: Solanum villosum Miller subsp. miniatum y Solanum nigrum.


El sol calentaba y mientras algunos esforzados botánicos trabajaban bajo el astro rey, otros buscaban algo que se pudiese estudiar a la sombra. Hacía mucho que habíamos desayunado y llegó la hora de buscar un sitio para comer que encontramos en una chopera al borde del río.



Con las fuerzas renovadas y desafiando el calor nos acercamos a una de las lagunas que forma el río, por el camino añadimos al catalogo de la jornada la Reseda undata L. subsp. undata y en la laguna nos esperaba la estrella de la jornada, una planta carnívora con flores amarillas que cubría la superficie del agua, la Utricularia australis R. Br., que presentó dificultades para ser fotografiada ya que había que adentrarse en el agua y el fondo estaba cubierto de fango poco amistoso. Finalmente se rindió a la cámara de Pello y ya forma parte del herbario.


La última escala fue en otro meandro del Ebro, cerca de Guinicio. La temperatura era agradable después del calor del mediodía y el río ofrecía una bonita imagen. Pero no todos se dedicaban al disfrute del paisaje; José Ramón seguía fotografiando plantas dentro del río (creo que algún Polygonum).


La jornada y las salidas de temporada 2010-11 del herbario terminaron en un terracita de Espejo con unas cervezas y un rato de charla antes del regreso a Vitoria.



Texto y fotos: Teresa Ruipérez




2011/09/07

Con Valverde, tras la pista del quebrantahuesos en Pancorbo


Ilustraciones manuscritas
 de los cuadernos de campo
 de Valverde: Pancorbo, 1954.
 Quizá alguno de los visitantes del blog de IAN haya leído las memorias de José Antonio Valverde (1926-2003), publicadas por la editorial Quercus. Debió ser Valverde un naturalista hiperactivo, que no se conformó con salvar Doñana, fundar un Parque Nacional y una Estación Biológica, explorar territorios africanos faunísticamente desconocidos y alumbrar teorías ecológicas rompedoras, como las del origen granívoro de los homínidos. Creo que tenía una curiosidad absolutamente insaciable, y de ella nos dejó abundantes pruebas durante la visita que hizo al IAN con motivo del décimo aniversario de la asociación. Pero esa es otra historia…




El tiempo inexorable va haciendo desaparecer a aquellos pioneros que, en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, comenzaron a levantar el potente edificio que la Ornitología amateur y científica ha llegado a ser hoy. Pero lo cierto es que el valor de las contribuciones de Bernis, Sáez-Royuela, Valverde y otros, lejos de difuminarse, se acrecienta aún más cuando, en la actualidad, nos interesamos por la distribución y circunstancias de las especies en aquellos años. Conocer el pasado facilita entender los procesos que gobiernan la dinámica de las poblaciones, y ayuda a realizar proyecciones fiables hacia el futuro.



La perorata viene a cuento de la difusión de los cuadernos de campo originales de Valverde, a través de la página web de la Universidad de Salamanca. (http://gredos.usal.es/jspui/handle/10366/3699). Entre otra documentación de singular interés, figuran los apuntes naturalísticos tomados durante un viaje entre Valladolid y San Sebastián, en abril de 1954, con parada en Pancorbo. Allí Valverde aprovechó para conversar con cuanto lugareño, cazador y pastor se cruzó en su camino, y visitó algunos enclaves de los cercanos Obarenes. Aunque resulta sumamente aprovechable la noticia sobre presencia de perdiz pardilla hasta los años 30, Valverde se interesó sobre todo por el quebrantahuesos, que entonces se encontraba ya en galopante regresión. El caso es que Valverde describió con profusión de detalles la ubicación de un nido ocupado y el rompedero usado por la pareja, sin duda una de las últimas extrapirenaicas. Pertrechados con sus croquis, Fran Silván y un servidor visitamos en 2010 la barranquera de Obarenes donde Valverde fijó el nido, fantaseando con localizar los restos de la actividad del “cascahués”, como era conocido en Burgos y Álava. Pretendíamos emular a los ornitólogos cantábricos que han descrito antiguos nidos en Picos de Europa, también desusados hace ya muchas décadas, pero en nuestro caso no fuimos capaces de encontrar una cueva o repisa que hubiera conservado testimonios materiales de nidificación o alimentación. Los buitres leonados son, hoy por hoy, los únicos ocupantes de estas risqueras, y posiblemente su propia actividad haya hecho desaparecer cualquier elemento aprovechable.




Barranco de Obarenes donde Valverde situó
 en 1954 nido y rompedero de quebrantahuesos.
No es el de Valverde el único relato histórico sobre quebrantahuesos en estas sierras, ya que Hiraldo, Delibes y Calderón, en su ya lejana monografía sobre la especie, aluden a otro sector de nidificación, en el desfiladero entre Bugedo y Foncea. Más aún, recogieron comentarios sobre el expolio del nido, y la incorporación del huevo a la colección zoológica del Monasterio de Santa María de Bugedo. Hace ya bastantes años visité esta colección, compuesta fundamentalmente por especímenes americanos enviados por misioneros de los Hermanos de La Salle, y pude encontrar un huevo rotulado como “quebrantahuesos”, si bien indudablemente perteneciente a buitre leonado. Otra vez el buitre omnipresente suplantando al fantasma de Obarenes.



Así pues, estas pistas no han conducido a nada tangible, pero gracias a Valverde y otros que se tomaron la molestia de trasladar sus experiencias al cuaderno de campo y sus datos a informes publicados, podemos afinar la cronología y causas de la extinción del quebrantahuesos, fuera del reducto pirenaico que pervivió y que conocemos hoy. Y podemos seguir indagando sobre las posibilidades de recolonización, ahora que el declive sufrido en aquellos años ha sido revertido. Un regreso, natural o asistido, que seguramente agradaría infinitamente a Valverde y a los demás ornitólogos de su generación, con escasos medios pero sobrados de vocación y arrestos.



Texto y fotos: José María Fernández
2011/08/11

BARRANCO DE ISTORA


En un mundo en el que parece todo descubierto y que a cualquier lugar es fácil acceder, es un verdadero placer adentrarse en el cauce de un río, sin agua, dejándose llevar, esta vez no por la corriente sino por una amable persona, Gorka Belamendia.

Cargados con una escalera y unos vadeadores iniciamos el camino augurando que vamos a correr una pequeña aventura. Pero un invierno seco en la zona mas seca de Álava ha dejado sólo dos o tres charcos al sapo partero para que ponga su puesta, o a la lavandera cascadeña para lucir su amarillo en las piedras secas.

Caminamos sin perder de vista el suelo, agachándonos por debajo de ramas de durillos (Viburnum tinus), arrayanes (Myrtus communis) y cornejos (Cornus sanguinea L.). Poco a poco, el cauce va haciéndose mas angosto hasta llegar a una gran poza seca que sorteamos con ayuda de la escalera y de una mano, que siempre hay cerca cuando se va con amigos.

Para entonces, el canto del chochín o la curruca capirotada delatan que saben más del lugar que nosotros: vieron al águila real que ya no está y se han cruzado más de una vez con los aviones roqueros.

Tienen buen escondite en las longevas encinas, cuyos troncos se elevan al cielo como patas de grandes animales o como columnas salomónicas. Desde alguna de ellas, en un meandro del río, los arrendajos y el pito real nos han tirado unas plumas, querían que nos fuéramos cuanto antes por si pudiéramos vulnerar su santuario. También la bella rosalía alpina vigilaba nuestro paso.

Ha sido una ventaja haber caminado sin agua por el río -no habrá pensado lo mismo el sapo que hemos encontrado seco en el camino-, aunque ya nos hubiéramos dado un baño al final. A falta de una buena poza, la fuente y el lavadero de Orbiso nos han refrescado.

He pensado en el río como metáfora de la vida y, aunque el camino sea a veces pedregoso, con ganas, un buen almuerzo y buena compañía, no hay camino que se resista. Gracias a Brian por provocar todo esto.

Texto: Arantxa Marcos
Fotos: Brian Webster
2011/08/10

Salvada, bosque y roca

 La excursión a Sierra Salvada partió del aparcamiento del Monte Santiago y en su primera mitad estuvo marcada por la niebla que se condensaba en toda la cumbre de la Sierra a consecuencia del viento norte del día 10 de Julio. Claro que por algo allí hay hayas... Tras algunas dudas iniciales sobre si continuar o no, al final decidimos que si estábamos en ese lugar era para hacer el recorrido y disfrutar de lo que nos ofreciese, así que continuamos la marcha por la cumbre. Como naturalistas en la niebla, caminamos hasta el mediodía solar (14 pm), momento en que por milagro del sol y el ascenso de temperatura, la niebla se levantó unos cientos de metros, de modo que pudimos admirar el paisaje, y comenzar a apuntar pájaros en la lista: culebrera europea, aguililla calzada, alimoche, cernícalo, roquero rojo, chovas piquiroja y piquigualda... El resto de la tarde lo empleamos en el espectacular y vertiginoso descenso por el Pico del Fraile, hasta llegar a Tertanga donde un coche nos esperaba.

Texto: Nacho Gª. Plazaola
Foto: Carmen Cabrero
2011/06/29

INVENTARIANDO ÁRBOLES SINGULARES

La Diputación Foral de Álava ha encargado a Marta Villota y a sus compañeros de trabajo la elaboración de una lista más completa de árboles singulares de Álava, y estos nos han pedido la ayuda del IAN: varios socios han enviado ya informaciones sobre árboles que tienen que ser tomados en cuenta.

¿Qué es un árbol singular para los responsables del inventario? Pues, un árbol o conjunto de árboles que, por diversas razones, puede considerarse de alguna manera inusual o llamativo. No hay un único criterio. Un grupo de criterios son los culturales: un árbol puede tener su historia, su leyenda, su nombre propio, es decir algún interés etnográfico. Puede ser de interés por razones botánicas, por ser inusual o situado en un lugar inusual. Otro criterio puede ser el nivel de desarrollo del ejemplar: por ser excepcionalmente grande o viejo, de porte elegante y equilibrada estructura o por ser todo lo contrario. También puede atraer el interés de los inventariadores un conjunto dado de árboles. Los ejemplares pueden ser autóctonos o introducidos, en terrenos públicos o privados.

En todo caso, como ingeniera de montes, la perspectiva de Marta es, ante todo, la del paisaje: la unidad natural de análisis de la naturaleza es el paisaje; dentro de él es el árbol individual el que constituye el punto de unión entre el ser humano y la naturaleza.

Hasta el momento se ha centrado en el parque de Izki y las laderas de la Llanada. Estuvimos con ella el domingo con el objeto de ver ejemplares de una zona concreta del parque del Gorbea: cerca de Murua, en el camino del monte Gorbea se encuentra un conjunto de robles trasmochos y una plantación de castaños. En los casos más llamativos, Marta midió la circunferencia del tronco, la altura del árbol y la amplitud de su copa.

Después nos acercamos al parketxe de Sarria, donde un guarda del parque sugirió un buen número de zonas a prospectar de mucho interés dentro del parque del Gorbea.

Si quieres proponer la inclusión de un árbol o grupo de árboles, todavía estás a tiempo para dar noticia de ello en el IAN: no olvides añadir las coordenadas.



Texto: Nick Gardner
Fotos: Bego Silva

MARIPOSEANDO

El 5 de junio tuvo lugar una salida al bosque de Armentia con el objetivo de conocer la metodología que se usa en el programa de seguimiento de mariposas diurnas del País Vasco y de paso conocer los ropalóceros de este entorno cercano a Vitoria-Gasteiz.

Aunque las previsiones meteorológicas no eran nada alentadoras, fueron diez tenaces entomólogos los que acudieron a las diez de la mañana a la basílica de Armentia. San Prudencio, aunque no logró que escampara, por lo menos retuvo la lluvia en las nubes, y eso y las ganas que pusieron los participantes en la busqueda y captura de estos bellos pero heliófilos animalitos, fueron suficientes para que pudieramos dar con un gran número de especies, sobre todo de las familias de los piéridos, de los licénidos y de los satíridos.

En seguida, aprendimos a diferenciar las mariposas diurnas (ropalóceros) de las nocturnas (heteróceros) en base a la forma de sus antenas, y a partir de aquí las principales familias de las diurnas.

Tampoco nos costó mucho distinguir a las más comunes y grandes, como la Melanargia galathea, Maniola jurtina o Pieris rapae y otras más pequeñas.

Al final fueron una veintena de especies, entre las que destacan por su belleza la Heteropterus morpheus, Laeosopis roboris o la Issoria lathonia. Igualmente pudimos gozar de otros insectos que ante el ímpetu de los entomólogos cayeron accidentalmente en la manga entomológica como un simpático insecto palo.

Al final una caña en la taberna de Armentia y todos contentos del buen ambiente y todo lo que la mañana dio de sí.


Texto: Raúl Martínez
Fotos: Carolina Larrosa
2011/06/08

CURSILLO DE IDENTIFICACIÓN DE CANTOS DE AVES

El sábado día 28 de mayo tuvo lugar este minicursillo, consistente en una salida al monte Aratz en la que atravesamos diversos hábitats atentos a las voces de las diferentes especies de aves que los habitan.

La cita fue a las 8 de la mañana en el seminario, desde donde un grupo de trece personas nos dirigimos a Araia. Junto a la antigua fábrica de Ajuria comenzamos a andar a través de los magníficos quejigales que cubren la parte inferior de las laderas de la sierra de Altzania. Árboles viejos y buen desarrollo del matorral posibilitan que estos bosques alberguen una notable diversidad de aves. Las currucas capirotadas, los mirlos, los mosquiteros ibérico y papialbo, el chochín y el petirrojo están entre las más comunes, y a explicar en qué debemos fijarnos para identificar sus cantos y reclamos dedicamos buena parte de la mañana. Ladera arriba, al entrar en el hayedo el número de especies de aves decrece súbitamente y en este bosque –sombrío y sin apenas matorral– apenas se escuchan en estas fechas algunos pinzones y petirrojos.

Salimos a terreno abierto en las campas de la majada de Azkasaroi, donde aparecen las primeras especies propias de pastizales montanos: bisbita alpino, colirrojo tizón y pardillo común. Es hora en cualquier caso de almorzar y a ello nos ponemos a la sombra de las paredes de la famosa cabaña del Tuerto, en el extremo norte de Azkasaroi. Nos queda por subir el último tramo hasta la cima del Aratz, casi 300 m más arriba. Con el sonido de fondo de los cantos de los bisbitas alpinos y los reclamos de las chovas piquigualdas, progresamos poco a poco por las últimas rampas previas a la cumbre, donde avistamos una pareja de acentores alpinos y buscamos en vano algún ejemplar de roquero rojo, habitantes típicos ambos de las cotas más altas de los montes vascos.

Tras comer en la cima, decidimos no repetir el camino de subida y avanzamos hacia el sureste hasta el collado de Allarte, desde el cual una pista nos lleva al pintoresco paraje del nacedero del Zirauntza, ya muy cerca de donde estaban los coches esperándonos.

Una cerveza en Araia sirvió para despedir este bonito día de monte y pájaros. Después de un primer intento en 2008 en el que la lluvia constante nos llevó a cambiar el destino por el de Salburua, y otro en 2009 en el que el viento, la lluvia y la niebla nos detuvieron a la altura de la cabaña del Tuerto, el tercer intento de hollar la cima del Aratz en un cursillo de cantos se saldó por fin con éxito y con tiempo y ambiente inmejorables.

ESPECIES REGISTRADAS  
QUEJIGAL Nº ESTACIONES (máx. 5)
Curruca capirotada;5
Mosquitero papialbo 4
Mirlo común 4
Pinzón vulgar 4
Mosquitero ibérico 2
Petirrojo 2
Zorzal común 2
Golondrina común 1
Corneja 1
Halcón peregrino 1
Milano negro 1
Aguililla calzada 1
Chochín 1
Chova piquirroja 1
Herrerillo común 1
Trepador azul 1
Acentor común 1

HAYEDO   Nº ESTACIONES (máx. 5)
Petirrojo 3
Pinzón vulgar 2
Carbonero garrapinos 2
Herrerillo capuchino 1
Carbonero común 1

PASTOS Y ROQUEDOS MONTANOS
(especies observadas)
Buitre leonado
Cuervo
Vencejo común
Chova piquirroja
Acentor alpino
Chova piquigualda
Bisbita alpino
Pardillo común
Colirrojo tizón

Otras especies
Cuco común
Reyezuelo listado
Pito real
Mito
Avión común
Agateador europeo
Bisbita arbóreo
Piquituerto común

Texto: José Antonio Gainzarain
Fotos: José Antonio Gainzarain y Bego Silva

El seminario del herbario digital en Sobrón

El 29 de mayo el seminario del Herbario digital Xavier de Arizaga hizo su segunda salida del año. Una quincena de miembros acudieron a Sobrón, pasando el pueblo de arriba para adentrarse en una pista que llevaba al collado debajo de Bachicabo. No llegamos, pero encontramos, identificamos e fotografiamos diversas flores para añadir a la colección:

Salinas de Añana (Vi): Sobrón, 30TVN9235, 520 m.
1) Claros de carrascal calcícola.

Lonicera implexa
Dorycnium hirsutum
Silene vulgaris ssp. vulgaris
Coris monspeliensis
Reseda lutea ssp. lutea
Ophrys apifera
Monotropa hypopitys ssp. hypophegea

Salinas de Añana (Vi), 30TVN9235, 690 m
1) Claros de carrascal calcícola.

Orobanche artemisiae-campestris
Chaenorhinum serpyllifolium ssp. serpyllifolium
Legousia castellana
Torilis nodosa
Teucrium pyrenaicum ssp. pyrenaicum
Leucanthemum pallens
Saponaria ocymoides

2) Trampales calizos

Scirpus cernuus
Dactylorhiza elata
Scophularia balbisii ssp. balbisii

Salinas de Añana (Vi): Sobrón, 30TVN9137, 900 m
1) Cunetas de la pista

Scrophularia canina



Texto: Pello Urrutia & Nick Gardner
Fotos: Teresa Ruipérez

AMPLIACION DE LA CANTERA NAVARRA PEQUEÑA

El jueves 12 de mayo de 2011 tuvo lugar en Nanclares de Oca el I Foro de Participación Ciudadana sobre la Ampliación de la Cantera Navarra Pequeña, al que acudieron dos miembros del Instituto (Izaskun Aguirre y Jaime Ortiz de Urbina). Este foro constaba de dos partes. La primera reunió cuatro ponentes que versaron sobre los daños a la salud, posibles afecciones al acuífero de Subijana, afección medioambiental y participación ciudadana. La ponencia referida al medio ambiente fue expuesta por Jaime.


La cantera Navarra Pequeña, está situada muy cerca de la recuperada El Torco. Apenas se ve desde Nanclares y sólo muy ligeramente desde la N-1, pero se trata de una explotación colosal. El plazo de explotación finaliza hacia el 2017; sin embargo, debido al ritmo de explotación que ha llevado la empresa, es probable que les quede piedra sólo hasta el 2012. En previsión de esto, en mayo de 2010, la empresa hace una sugerencia al boceto del Plan General de Ordenación Urbana de Iruña de Oca en el plazo establecido para ello, (ya que éste está en proceso de redacción), solicitando la recalificación urbanística de los terrenos, para posibilitar la ampliación de la cantera. La ampliación supone triplicar la extensión actual y quedaría en unos 850.000 m2. El proyecto de ampliación requiere de una recalificación urbanística de los terrenos afectados puesto que actualmente están calificados por las Normas Subsidiarias vigentes como FORESTAL PROTEGIDO A RESTAURAR. Lógicamente el uso de extracción minera no está permitido, y por ello presentan en el plazo de sugerencias la solicitud de recalificación urbanística.


En la ponencia se indicó el valor de la sierra de Badaya por su encinar (hábitat incluido en la directiva), por su calificación como paisaje sobresaliente de Alava y por la calificación de la zona afectada como área enlace y área de amortiguación para la red de corredores. Asimismo, se ofrecieron datos sobre la insostenibilidad del ritmo de explotación de las canteras de caliza en el Pais Vasco. Los otros ponentes indicaron la necesidad de la participación en el nuevo PGOU que se está redactando, los daños de las micropartículas de polvo en la salud de los habitantes y la cercanía de la cota inferior con el nivel del acuífero que surte a los manantiales de Nanclares.


En la segunda parte participaron los presidentes de las Juntas Administrativas, concejales y candidatos al ayuntamiento. Con una sala a reventar, los representantes eludieron olímpicamente referirse a las afecciones citadas, y el debate se transformó en un reproche entre partidos políticos donde se primaban intereses distintos al bienestar de la población. El público asistente dejó claro su enorme enfado y oposición al proyecto.


Más información aquí.

Texto: Jaime Ortiz de Urbina

Nosotros

El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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